SEMBLA QUE RIGUI en La Seca-Espai Brossa ¿Y LOS MUERTOS AQUÍ LO PASAMOS MUY BIEN?


Por Juan Marea.
Foto: Frederic Hernández.

Entre muertos, ¿se vive mejor? Más allá del respeto debido y del sufrimiento por la pérdida, existe también un hueco que se puede llenar con la ternura. Al constatar que seguimos unidos a nuestros difuntos, recibimos una nueva oportunidad de quererles. Sin que sea posible una reciprocidad pero reescribiendo la historia que nos creó junto a ellos.
Estos días debemos decidir en La Seca-Espai Brossa de Barcelona si amamos lo bastante a una anciana presurosa por cruzar las puertas de un Cielo muy restrictivo para lo que pudo haber sido su etapa terrenal: Nació en una funeraria, creció entre ataúdes y heredó el negocio familiar. Nunca soñó con escapar. Y su resignación se convirtió en distintivo valioso de una actitud vital centenaria. Pero los creadores de esta entregada trabajadora no confiaron lo bastante en su talento y la malograron en un monólogo desdibujado entre la comedia costumbrista, el drama histórico y la reflexión jocosa.

Òscar Constantí y Mont Plans preparan con cariño un velatorio para mayor gloria de la vedette que se queda a medio camino del espectáculo gratificante a causa de la indefinición de su tono. SEMBLA QUE RIGUI abre su liturgia como un “show” en el que la pizpireta actriz parece cuestionar la mojigatería y los prejuicios en los comportamientos sociales en torno a la muerte, mas pronto pierde chispa para enterrarse en la descripción del trayecto existencial de un ser jubiloso envuelto de una cotidianidad mortecina. Si en su presentación Mont exhibe nuevamente sus eficaces recursos de cómica entrañable, siempre respetuosa y con una delicada ironía, al pasar a defender a una antiheroína de entreguerras, su credibilidad se volatiliza. El desarrollo anecdótico de su día a día no logra trascender la previsibilidad inherente a la condición de personaje-tipo de mujer conformista por la ausencia de tensión dramática de la dramaturgia.
Con el afán por reunir en una misma pieza chiste, cabaret y documento sociológico y sin haberse articulado todos esos elementos con consistencia, el resultado se resiente de una ligereza excesiva.A ello, se suma una dirección poco rigurosa eclipsada por la personalidad de la artista, confirmando una propuesta bienintencionada pero carente de músculo. Por otra parte, la dispersión narrativa que provocan las intervenciones musicales de la propia actriz aún resta más convicción a la vertiente trágica de la obra. Finalmente, al discurrir intermitentemente la línea hilarante de la función, cuando llega el momento de dictar sentencia en este Juicio en el Limbo y empiezan a sonar las primeras notas de unos Bee Gees predispuestos a la pegadiza resurrección, ya no nos piden los pies saltar a la pista de baile…

SEMBLA QUE RIGUI se representa en La Seca-Espai Brossa de Barcelona hasta el 7 de febrero.

Déjanos tu comentario, gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: