ESE RECUERDO YA NADIE TE LO PUEDE QUITAR de Vaca 35 Teatro: Amnesia carnal


Por Juan Marea.

El proceso creativo es descorazonador cuando no sabes hacia dónde te diriges. Y es que siempre vamos en pos de un horizonte definido, como si de ese modo fuera a perfilarse el conjunto de incertidumbres que, entre otras cosas, es el artista.

Frente a él, el espectador reclama un resultado concreto con que envolver sus temores de imaginar y reafirmarse con lo imaginado.

Cuando el artista claudica y así lo evidencia a su espectador, entonces pueden ocurrir varias cosas. Una de ellas consiste en trabajar juntos. Otra, ignorarse con un desprecio muy cercano al aislamiento. Las dos han sucedido estos últimos fines de semana en La Nau Ivanow barcelonesa, sala de experimentación concienzuda y hasta apasionante en su empeño de acoger el desconcierto escénico.

Con ESE RECUERDO YA NADIE TE LO PUEDE QUITAR, la compañía mexicana Vaca 35 muestra de manera pretendidamente impúdica el estancamiento performático de un grupo de actores sin director y la violencia que les arrastra sabiéndose náufragos a la deriva. Los cinco se necesitan pero, en lugar de ayudarse, su falta de confianza en ellos mismos como grupo les zarandea hasta lanzar a los unos sobre los otros.

No todo está perdido si son capaces de entender que la lucha arrojará, además de los cadáveres escénicos salpicando generosamente al espectador, material teatral para construir un nuevo velero impulsado por las ganas de crear. Así pues, los cinco explorarán una y otra vez formas de reagruparse.

Damián Cervantes, cuya mirada escénica se focaliza aquí en la desnudez de sus actores, ofrece con este espectáculo otra vuelta de tuerca a la modalidad de teatro que muestra las tripas de manera tramposa con el ánimo de alzar puentes de complicidad a su público. Así pues, la sucesión de momentos (más bien diríamos apuntes) interpretativos juega a desdibujar la impostación, bajo el pretexto de hallarnos en un ensayo deslucido. Por esta travesía encallada en la apatía y el bloqueo comunicativo, desfilan una parodia de los vicios cotidianos de la profesión (la complacencia con lo banal, la falta de rigor en el esfuerzo actoral), el exhibicionismo efectista (los coitos furiosos entre los actores faltos de inspiración, las peleas súbitas de estridencia forzada) e incluso la ironía a la situación política actual española (oportunista aunque simpática).

De todo ello, nos quedaremos con los aspavientos inconmensurables de Mari Carmen Ruiz, desde su respiración profunda como impresionante espacio sonoro hasta el gozoso patetismo de su homenaje al “Amarcord” felliniano, donde actriz y director dan la vuelta a la carnalidad constreñidora de la infancia feliz para transmutarla en inquietante distanciamiento emocional al sufrir la actriz en sus propias carnes (y nunca mejor dicho) el horror de sentirse diferente y sola. Aquí sí que encontramos un punto de partida sólido, que brilla con fulgor en medio del trajín escénico histriónico y cansino.

ESE RECUERDO YA NADIE TE LO PUEDE QUITAR se representó en La Nau Ivanow de Barcelona hasta el 7 de noviembre.

Déjanos tu comentario, gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: