L’EDITTO BULGARO de La Calòrica en El Maldà: Con el culo listo



Por Juan Marea.

El coito anal es la gran esperanza del futuro. Para evitar que alcemos la voz por nuestro descontento político, quien nos pretenda amordazar reduce aquella a gemidos placenteros después de habernos acostumbrado a la penetración.

Esta es la historia de un gobernante latino y de cómo logró que el pueblo le abriera de par en par su orificio más íntimo. Dentro de otra historia, la de un humorista que ejercía de coitus interruptus. Y, ahora, tenemos en El Maldà de Barcelona el resultado escénico bajo la forma de un documental tan riguroso como jocoso.

La Calòrica ha preparado una conferencia con la que entretiene y adoctrina sin dejar margen a la reflexión. L’EDITTO BULGARO es, además, un espectáculo muy eficaz en su propósito de denunciar unos hechos de trascendental relevancia para los derechos fundamentales: la libertad de expresión de los medios de comunicación y su fragilidad ante la ambición política desmedida de quienes no solo los controlan, sino que también los moldean a su arbitrio.

Con ello, el dramaturgo Joan Yago puede exponer abiertamente el transcurso del duelo y lo hace alternando el tono discursivo con el humorístico. En el primer aspecto, el texto adolece de un exceso científico mientras que, respecto a su vertiente cómica, la compañía triunfa gracias a una dirección de actores a cargo de Israel Solà matizada y a que estos se mueven con refrescante desenvoltura en el registro de la parodia: el inicio de la pieza es deslumbrante por el desparpajo del reparto y las balas que dispara. Tenemos a un Marc Rius magnífico como temeroso Marco Travaglio, cuya entrevista es deliciosa por la modélica concisión interpretativa y el tono ambiguo que le confiere Rius. También está un sólidoArnau Puig que brilla como italiana bienestante, recurrente prototipo de la falsa moral social. Sumemos un elegante Aitor Galisteo-Rocher como baladista y, asimismo, de una encomiable acidez dando genio y jeta a Dario Fo al bendecir la gloriosa mierda de Francisco de Asís. Incluso nos llega a soltar carcajadas un muy apayasado Xavi Francès en el temible político. Todos ellos funcionan estupendamente como engranajes de la feroz caricatura.

En cambio, el empeño de Yago de dotar el producto de una condición de crónica impecable (cuando suministra datos y describe el encadenamiento de los hechos) o de lección educativa (la redundante exposición de lo que es una sátira y lo que debe entenderse por parodia) desequilibra la fluidez del show y lo lleva a un terreno de solemnidad que provoca el maniqueísmo político. Así lo apreciamos en el debate final, donde el apaleado periodista defenestrado se convierte en mártir celestial frente a un caballerito casi apellidado “de la Calzada”.

L’EDITTO BULGARO se representa en El Maldà de Barcelona de miércoles a domingo.

Déjanos tu comentario, gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: